Un domingo, invierno.
En realidad era una sesión de fotografía digital, pero no perdía nada llevando a mi querida Luna para quizás capturar unas cuantas fotos. Era mi primera sesión, primera sesión de desnudo, y no era la única.
Estaba llena de ideas (a veces las ideas suelen ser perfectas en nuestra cabeza) llena de ganas de trabajar, entusiasmada, no pensé que sentiría nervios, pero al momento que un compañero le tocaba dirigir aquella modelo, yo solo estaba atrás, sacaba fotos de una dirección ajena.
-Ya vane, te toca a ti.
Concha grande, estaba muy nerviosa, me tiritaban las manos y mi profe lo noto en la cámara, mi voz y mi comportamiento lo demostraba y todos lo notaron, trataron de calmarme, pero una primera vez! quien no estaría nervioso en una primera vez? planeada, sabiendo y sin saber como seria.
Nunca vi un cuerpo desnudo ajeno, nunca dirigí una sesión de fotos, nunca nada de lo que estaba pasando, oh... y tampoco quería transmitir mis nervios a la modelo.
Tomé vuelo. Comencé a dirigir, saque a Luna, tome fotos con ella también, y después ya estaba totalmente liberada, ya no miraba con mi ojo humano(de nervios). Estaba detrás de mi cámara, detrás del visor, sacando fotos, con mi ojo fotográfico (como suelen decir) disparando y disparando.
Estas fueron una de las pocas fotos que pude recuperar de esa sesión y debo admitir que me guitaron mas las que saque análogamente que con la digital.
En realidad era una sesión de fotografía digital, pero no perdía nada llevando a mi querida Luna para quizás capturar unas cuantas fotos. Era mi primera sesión, primera sesión de desnudo, y no era la única.
Estaba llena de ideas (a veces las ideas suelen ser perfectas en nuestra cabeza) llena de ganas de trabajar, entusiasmada, no pensé que sentiría nervios, pero al momento que un compañero le tocaba dirigir aquella modelo, yo solo estaba atrás, sacaba fotos de una dirección ajena.
-Ya vane, te toca a ti.
Concha grande, estaba muy nerviosa, me tiritaban las manos y mi profe lo noto en la cámara, mi voz y mi comportamiento lo demostraba y todos lo notaron, trataron de calmarme, pero una primera vez! quien no estaría nervioso en una primera vez? planeada, sabiendo y sin saber como seria.
Nunca vi un cuerpo desnudo ajeno, nunca dirigí una sesión de fotos, nunca nada de lo que estaba pasando, oh... y tampoco quería transmitir mis nervios a la modelo.
Tomé vuelo. Comencé a dirigir, saque a Luna, tome fotos con ella también, y después ya estaba totalmente liberada, ya no miraba con mi ojo humano(de nervios). Estaba detrás de mi cámara, detrás del visor, sacando fotos, con mi ojo fotográfico (como suelen decir) disparando y disparando.
Estas fueron una de las pocas fotos que pude recuperar de esa sesión y debo admitir que me guitaron mas las que saque análogamente que con la digital.



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