viernes, 22 de agosto de 2014

Me estoy tragando todo.


Me estoy tragando los mocos cuando estoy resfriada -o cuando hay torrencial de clima en mi estado  mental-
Me estoy tragando los cueritos de mis dedos que una vez prometí por un alma dejar de hacerlo
Me estoy tragando las palabras
Me estoy tragando el agua de mi botella a cada segundo para ahogarme en algo que no sea "la huea rara que me pasa"
Me estoy tragando pastillas para mantenerme estable
Me estoy tragando mis pensamientos
Me estoy tragando la locura
Me estoy tragando los dolores de cabeza
Me estoy tragando los pelos de mi cuy
Me estoy tragando los suspiros que antes le lanzaba a mi almohada
Me estoy tragando el hablar
Me estoy tragando los recuerdos
Me estoy tragando lo que debería olvidar
Me estoy tragando mis vicios
Me estoy tragando las bacterias
Me estoy tragando tu saliva
Me estoy tragando el inhalador
Me estoy tragando mis mentiras
Me estoy tragando -aguantando- la respiración
Me estoy tragando mil voces
Me estoy tragando mi mente
Me estoy tragando la sonrisa
Me estoy tragando la sinceridad
Me estoy tragando los gritos y mis gritos
Me estoy tragando la pena
Me estoy tragando la rabia
Me estoy tragando la felicidad
Me estoy tragando la estabilidad
Me estoy tragando la creatividad
Me estoy tragando el descanso
Me estoy tragando el amor
Me estoy tragando la guerra
Me estoy tragando la vida.

Me estoy tragando todo.

domingo, 17 de agosto de 2014

capitulo 17 y 28 juntos

No encuentro explicación a qué fue esa fuerza la cual hizo que la caja caiga sobre mi hombro, justo en el instante en que mi mente volviera a retorcerse y lastimarme nuevamente. ¿Fue un acuerdo? aquella caja me dio un golpe fuerte, tanto físico (aun me duele el hombro) y emocional, pero no se, no me quedó otra que mirarla, su color estaba gastado, el gris de sus detalles parecía estar oxidado y estaba pesada, pesada como una carga negativa, porque eso es lo único para mi -en estos momentos- es lo que hay ahí dentro, la abrí de esa manera tan especial en la que fue diseñada, pero me arrepentí, vi grises y vi colores, pero ahora lo que viene a mi mente es la frase que me dijo un compañero en las clases de religión "uno ya no sabe que hacer, si recordar los mejores momentos o los peores, porque con los mejores te da más pena y con los peores, rabia y pena, entonces no hay que hacer al respecto".






-Qué rabia tengo con esta fuerza tan extraña que esta sobre mi espalda, no puedo quitarla, solo puedo ignorarla pero siempre esta ahí y no se quiere ir. Y se ha hecho hasta más fuerte que yo, bueno... no hay duda de que se haya apegado a mi tanto si ya son casi dos años que se cobijó en mi -o eso dicen las voces con experiencia- porque yo no la busque a ella, tampoco creo que ella a mi, pero creo que nos encontramos sin ir buscándonos y ella se alimenta estando aquí, pero me esta quitando todo! es egoísta!, porque lo que yo tengo de por si, se lo queda ella por la simple razón de que crece y crece, pero a mi me deja pequeña, porque así es como me siento ahora, pequeña.
Esta fuerza creció más que yo de lo que pude haber crecido en este tiempo sin ella -aunque las paredes de este lugar me dicen que con su compañía he crecido bastante- no se, pero ya no la quiero más, todos los métodos que se me han dado no me funcionan o no me llaman la atención, porque se supone que depende de mi principalmente, pero ahora, en estos instantes, nada, nada me llama la atención para siquiera olvidarme de que esta aquí pero como esta tan fuerte ahora, está presente sin que yo quiera en mi vida diaria.
ahhhh que rabia, por que tiene que ser así? tan destructiva, lo quiere todo para ella! y solo me deja sus contras. Porque hasta ni las ganas mínimas que tenia para despejarme me ha dejado, porque ya ni ganas tengo de hacer lo que mas me gusta hacer, lo que me hacia sentir plena.

Lo único que quiero ahora es despertar -imagine sus ojos abriendo después de una rica siesta- y saber que todo está bien, sin ella.


FIN.

domingo, 3 de agosto de 2014

Auto retrato invernal

las acuarelas últimamente me han acompañado siempre en mis vacaciones, en invierno, se hicieron muy presentes y practiqué un tanto más, ya que había tiempo de sobra.


 mi observación es que los ojos me quedaron muy grandes, en realidad tan ojona no soy hahaha