jueves, 26 de junio de 2014
jueves, 12 de junio de 2014
martes, 10 de junio de 2014
Que incomprensible sentimiento es el que siento tan latente ahora.
Me di cuenta de la existencia de lo cual en la que en mi día a día comenzó a ser importante, brillante... y alguna vez tropecé, caí boca a bajo. Dejando heridas de aquellas que -sinceramente- la única culpa es de uno mismo por no andar atento a lo que se nos viene en nuestros caminos. Pero, aprendí de como pararme de aquella caída e ignorar aquellas cicatrices que solo traen imágenes y sentires tan innecesarios. Seguí el camino tan incomparable que pude haber elegido. Supe ser ciega, ignorar y vivir con ello, aunque aquella piedra se convirtiera en una piedra preciosa que siempre estuviese presente, me negué a observarla y tentarme a acercarme a ella. ¡Me mentía a mi misma! pero dentro de esa mentira, ¡me sentía feliz! Ahora me siento más ciega aun. Al darme cuenta que de todo lo que pude avanzar y seguir avanzando, caí en un grabe accidente, el cual estoy consciente que estoy viviendo, lleno de placer e infelicidad.
¡Tantas ganas tuve de lanzarme desde esas alturas! esas ganas que siempre me contuve desde el momento que decidí no mirar atrás, pero en esta caída que aun no termina, tiene una mezcla de sensaciones inexplicables, que ahora si que no puedo volver atrás, ni yo misma me podría perdonar este delito. ¡que ni yo misma puedo entender!
Me di cuenta de la existencia de lo cual en la que en mi día a día comenzó a ser importante, brillante... y alguna vez tropecé, caí boca a bajo. Dejando heridas de aquellas que -sinceramente- la única culpa es de uno mismo por no andar atento a lo que se nos viene en nuestros caminos. Pero, aprendí de como pararme de aquella caída e ignorar aquellas cicatrices que solo traen imágenes y sentires tan innecesarios. Seguí el camino tan incomparable que pude haber elegido. Supe ser ciega, ignorar y vivir con ello, aunque aquella piedra se convirtiera en una piedra preciosa que siempre estuviese presente, me negué a observarla y tentarme a acercarme a ella. ¡Me mentía a mi misma! pero dentro de esa mentira, ¡me sentía feliz! Ahora me siento más ciega aun. Al darme cuenta que de todo lo que pude avanzar y seguir avanzando, caí en un grabe accidente, el cual estoy consciente que estoy viviendo, lleno de placer e infelicidad.
¡Tantas ganas tuve de lanzarme desde esas alturas! esas ganas que siempre me contuve desde el momento que decidí no mirar atrás, pero en esta caída que aun no termina, tiene una mezcla de sensaciones inexplicables, que ahora si que no puedo volver atrás, ni yo misma me podría perdonar este delito. ¡que ni yo misma puedo entender!
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